Diseño de Maternar y Ser

Elegir lo que transmite un texto no es solo cuestión de comunicar un mensaje en texto, si no con el propio medio utilizado. Lo más evidente es hablar de lo visual, aunque la forma e incluso el proceso cuenta algo más sobre el texto.

La maternidad ha sido una experiencia vital que me atravesado entera. Me ha inspirado, agotado y llenado como nunca nada antes. Me ha tocado en lo corporal y en lo emocional, y por lo tanto no es nada fácil darle forma a una publicación que hable sobre ello. Aunque estudié un poco de diseño editorial en la carrera de artes, me gusta rebuscar e investigar más fuentes de inspiración. Mi primer acercamiento a la creación de “Maternal y ser” ha sido precisamente eso, buscar publicaciones que hablen de lo editorial y el diseño, tranquilamente.

portada de un fanzine, transparente, titulado Maternar y ser, hay hilo rojo cayendo de entre las páginas

Para diseñar el zine de “Maternal y ser”, era importante elegir materiales y técnicas que acompañasen el mensaje en general. Por ello, las hojas internas son de una textura agradable para mí, algo duras (que después he usado en otras publicaciones, también, porque me ha gustado mucho), y la portada es transparente. A parte de resultar agradable estéticamente, me gustaba que esta transparencia representase, en parte, esa sensación de desnudez que tiene el compartir algo vital. Al ser vegetal, no es exactamente transparente como lo sería un plástico, si no que parece una suerte de piel fina. Es una cubierta, pero se puede ver perfectamente lo que esconde. Como detalle, en la portada, incluyo una imagen escaneada de una de mis libretas de notas. Me gusta mucho escribir a mano, y creo que en la transcripción a veces se pierde algo. Este es mi modo de “honrar” lo escrito a mano.

contraportada a contraluz

Para diseñar el interior, me hice un documento de texto plano con todo el contenido y luego fui, mentalmente, visualizando las páginas. En este caso no quería anidar ninguna, de modo que sería una colección de varias “postales” unidas. La complicación principal es que iba a usar algunas imágenes grandes (ilustraciones que yo misma he hecho), y para que la calidad fuese la óptima, tenía que primero imprimir la página en PNG usando la impresora en modo foto, y luego usar esa misma hoja de nuevo en el cajón de papel, colocada de modo que puediera imprimir el documento ya si, en PDF para impresión. Por supuesto, esto hace que no pueda simplemente sacar un pdf y esperar que se imprima, tenía que sacar un trozo, imprimir la imagen, reajustar el cajón de papel, y volver a imprimir, cada vez que había una imagen.

detalle de ilustraciones de un bebé, en una el bebé está sentado y en otra está mamando

Además de todo, días antes, había estado probando la “falsa” serigrafía. Esto es, hacer una imagen en dos o tres partes, con color plano, y en lugar de sacarlo todo como una sola imagen con varias capas, imprimía una, la colocaba entro del cajón de imprimir, imprimía otra y así. EL resultado es casi casi igual que imprimirlo de golpe todo, pero se nota ligeramente la diferencia en la capa de tinta. Decidí sacar una hoja que contenía un subrayado de este modo, imprimiendo primero el subrayado y volviendo a meter la hoja impresa en el cajón de impresión para sacar el texto. El resultado es muy bonito, aunque sea tedioso.

detalle de false serigrafia

Finalmente, una vez estaba todo impreso, quedaba coser. Me planteé coser a

máquina, pero pensé que para algo tan cercano, tenía sentido hacerlo a mano (por qué soy así). Elegí hilo duro rojo (rojo sangre), y empecé a coser el interior, de modo que cosía la primera con la segunda, la segunda con la tercera y así, dejando caer los restos sin cortar, deliberadamente. De este modo, caían de un modo dramático que inspiraban a algo visceral. En mi cabeza me recordaba a mi parto. Coser todos los ejemplares fue tedioso, pero lo hice una noche sobre la mesa donde comemos, en compañía de mi pareja, que estaba estudiando en paralelo, así que fue una experiencia de calma en el caos que es maternar, a veces.

En una publicación artística que adoro desde hace años, puede que sea uno de mis libros favoritos, aparece el uso de texto invertido que sólo se leía correctamente al contraluz. La publicación, llamada “Como la casa mia” de Laura C. Vela y Xirou Xiao, conseguía una pausa en le lectore a través de eso, o al menos esa fue mi sensación, haciendo una experiencia más íntima. Yo quería hacer algo similar, y usé papel vegetal (de nuevo), con texto invertido, que completaba el texto de la página anterior. Para lograrlo, tuve que hacer varias pruebas de maquetación hasta que encajó como yo quería, pero el resultado me hizo muy feliz. Hay que tener cuidado porque si se pliega recién salido de la impresora, el papel se mancha.

detalle de páginas cosidas a mano con hilo rojo
detalle de una hoja de papel vegetal interior, con el texto invertido
Finalmente aquí se ve la hoja superpuesta con el texto completo

Para finalizar, la cubierta tenía un problema. Si simplemente la doblaba por la mitad, no podía abarcar el contenido, que era grueso, y si dejaba el margen del lomo en la mitad, la portada quedaba partida. Se me ocurrió probar a abarcar la portada entera, y dejar que la contraportada fuera la que se acortase, y me encantó el resultado. Parecía que invitaba a la lectura dejando entrever algo de su interior (más aún que la transparencia). Pensé en dejarlo sin unir, pero para casos así, me había comprado días antes una suerte de grapa de pinzas metálicas. Bastaba pinzar la primera página con la portada, y ya estaba listo.

No es un diseño que esté pensado para hacer muchas veces rápidamente, es un diseño artesanal que requiere cuidado y paciencia, como quien hace un dibujo. Por eso cada uno de los volúmenes al final, aunque sea corto, tardaba entorno a 20 minutos en completarlo (sin contar con las horas de maquetación digital, y pruebas de impresión, quiero decir, ya que eso sólo se hace una vez). No pretendía hacer muchos, sólo unos poco, incluyendo uno para el espacio de comadres al que asisto. Desgraciadamente, tienen el primero que hice tras las pruebas, y se coló una errata que he corregido en los posteriores. El resultado es fruto de querer volcar varias ideas que acompañasen al texto, sin la pretensión de hacerlo eficiente en lo artesanal.

Como conclusión, dedicar paciencia y priorizar la artesanía que transmita el mensaje puede dar una experiencia increíble para aprender y experimentar, y el resultado final puede ser muy satisfactorio. No destaca por la cantidad, pero no importa.